Sonia Blanco es Profesora Titular de la Universidad de Málaga, Doctora en Comunicación Audiovisual y licenciada en Periodismo. Ha impartido docencia en los grados de Periodismo, Comunicación Audiovisual y en Publicidad y Relaciones Públicas, así como en el Máster en Creación Audiovisual y Artes Escénicas. Actualmente lidera el proyecto de investigación gen-IA: Biblioteca de herramientas de inteligencia artificial para la creación de contenidos multimedia. Y además es investigadora de los proyectos DesinfoperIA: Aplicaciones periodísticas de la IA para reducir la desinformación: tendencias, usos y percepciones de profesionales y audiencias; DesinfoAND: Impacto de la desinformación en Andalucía: Análisis transversal de las audiencias y las rutinas y agendas periodísticas.
-¿Desde cuándo eres periodista?
-Desde que a los 13 años me estrené en la radio de mi pueblo (Radio Torcal de Rueda Rato) con un programa que hacíamos estudiantes de primero y segundo de BUP.
-¿Y está mereciendo la pena?
-Hace muchos años que mi actividad principal es la docencia en periodismo y comunicación. Pero sí, claro que merece la pena. Aparte de enseñar, no creo que supiera hacer nada más.
-Tu mejor momento en el oficio (si es que has tenido alguno)
-Cuando gracias a nuestro trabajo conseguimos que se arreglara la calefacción de un colegio. El periodismo no siempre cambia el mundo, pero sí pequeños mundos.
-Y el peor (porque seguro que sí lo has tenido)
-El peor es cada día cuando veo cómo se denigra nuestra profesión, y cómo no se le da el valor y la importancia que tiene.
-El ecosistema informativo cambió, pero todo parece que ha salido al revés…
-Es cierto, y no puedo evitar sentir que, aunque los avances tecnológicos han revolucionado la manera en que consumimos y producimos información, las expectativas de un ecosistema más diverso, accesible y fiable se han topado con desafíos que, en muchos casos, parecen más grandes que las soluciones.Por ejemplo, la desinformación ha encontrado un terreno fértil en las redes sociales, y la capacidad de las audiencias para discernir lo real de lo falso no siempre avanza al ritmo necesario. Además, los algoritmos priorizan el contenido que genera más clics, no el más relevante o riguroso, y eso dificulta el acceso a una información que realmente empodere a la ciudadanía. Siento que esto también afecta a mi rol como periodista e investigadora: por un lado, estoy comprometida con formar nuevas generaciones y por otro, me enfrento a un sistema que no siempre reivindica los principios del buen periodismo. Es como remar contra corriente, pero aquí seguimos, porque si no luchamos por esto, ¿quién lo hará?
-¿Cuánta culpa tiene Internet y las Redes Sociales?
-Las redes sociales e Internet son herramientas, ni buenas ni malas en sí mismas; su impacto depende de cómo las utilizamos y del contexto en el que se desarrollan. Yo siempre digo que con un cuchillo puedes cocinar una comida deliciosa, pero también puedes matar a alguien con él. Está claro que estas tecnologías pueden ser maravillosas para democratizar la información, conectar comunidades y amplificar voces que antes no tenían espacio. Sin embargo, también pueden convertirse en armas de desinformación, polarización y manipulación cuando se usan irresponsablemente o con fines malintencionados. No obstante, hay que reconocer que el diseño de estas plataformas también influye en su uso. Los algoritmos no son neutrales; están creados para maximizar nuestra atención, y muchas veces priorizan contenido sensacionalista o divisivo porque genera más interacción. Eso no es culpa directa del usuario, sino de un sistema que incentiva este comportamiento. Así que, aunque no son “las redes en sí mismas” las culpables, tampoco podemos ignorar la responsabilidad de las empresas tecnológicas, los legisladores y, por supuesto, de los usuarios para crear un entorno más saludable. Al final, igual que con el cuchillo, necesitamos educación para usar estas herramientas de manera consciente y políticas que regulen los excesos.
-¿Cómo ves la aplicación de la IA?
-La inteligencia artificial en el periodismo tiene un gran potencial para transformar la profesión. Puede automatizar tareas rutinarias, como resúmenes o análisis de datos, liberando tiempo para investigaciones más profundas. Además, es una herramienta poderosa para analizar grandes bases de datos, detectar desinformación masiva en tiempo real y personalizar contenidos para las audiencias. Sin embargo, su uso conlleva riesgos importantes, como la homogeneización de los contenidos, la pérdida del criterio humano y el posible abuso en la creación de desinformación, como los deepfakes. El reto está en equilibrar innovación y ética. La IA debe ser una herramienta al servicio de la verdad, no un sustituto del juicio y la creatividad humana que hacen único al periodismo. Su implementación debe centrarse en mejorar la calidad informativa, combatir la manipulación y preservar los valores fundamentales de la profesión. Y siempre, SIEMPRE, bajo supervisión humana.
-¿Qué tienen que hacer los medios, los periodistas hoy en día?
-Los medios y los periodistas tienen el reto de adaptarse a un entorno digital en constante cambio sin perder de vista su compromiso con la verdad y el servicio público. Esto implica, primero, abrazar la tecnología de manera estratégica, utilizando herramientas como la inteligencia artificial para mejorar la eficiencia y la calidad del contenido, pero sin delegar en estas el criterio y la ética. Al mismo tiempo, es fundamental reforzar la transparencia en los procesos periodísticos para recuperar la confianza de las audiencias. Por otro lado, los periodistas deben poner un énfasis especial en la alfabetización mediática, ayudando a las audiencias a identificar desinformación y comprender mejor cómo se produce y distribuye la información. También es clave apostar por un periodismo más humano, que propicie historias que conecten emocionalmente y sean relevantes para las comunidades. En un mundo saturado de ruido informativo, los medios deben redoblar esfuerzos para ofrecer contextos profundos y narrativas que enriquezcan la conversación pública.
-Reconócelo, ahora te lo estás pasando bomba…
-Pues no especialmente. Tengo un resfriado tremendo y 100 cosas que acabar en el fin de semana. A veces pienso que habría hecho mejor buscando un trabajo de 8 a 3. Pero luego, me invitan a 1001 Medios y se me pasa 😉
Sonia Blanco participa a las 11h en el debate sobre Narrativas Transmedia y herramientas de IA